Nunca está de más
recordar…

Que el colegio es un lugar para hacer amigos

  • Los alumnos tienen la obligación de aprender lo que se les enseña en clase, pero también el derecho a sentirse bien y a disfrutar.
  • Un ambiente positivo ayudará a alumnos y profesores a establecer relaciones de confianza.
  • Reforzar y recompensar actitudes inclusivas entre los alumnos debe ser una prioridad: todos somos iguales.
  • Hoy en día, el comportamiento digital de los menores es el reflejo de su comportamiento social. Conocerlo es fundamental.

Que la educación en valores también importa

  • Como futuros adultos que son, los alumnos deben aprender a reflexionar, dialogar, empatizar y negociar.
  • Poder hablar con libertad evitará que los temas que les preocupan se conviertan en un tabú.
  • Los profesores son un modelo a seguir: una oportunidad perfecta para demostrar a los menores que las habilidades emocionales abren puertas.

Que los problemas se solucionan en equipo

  • La protección en el colegio es una prioridad. Pero también una responsabilidad que incumbe a los propios alumnos.
  • No es posible garantizar la seguridad de los menores sin la implicación y la complicidad de sus familias.
  • El diseño y uso de protocolos de actuación específicos, ya sean propios o de la Administración, facilitará la gestión de cualquier conflicto.